La Fábrica de Harinas La Purísima último vestigio de una época

Con esta web se quiere recordar el pasado y traerlo al presente, para que no se olvide una parte de la historia de una época y de una industria de nuestro pueblo. Su objetivo principal es divulgar la historia de La Purísima y su funcionamiento.

Conoce la historia del molino La Purísima

Esta web está dedicada a Manuel Castro Morales, el origen de todo este proyecto; a Juan Castro Valladares, la persona que mejor ha contado nunca su historia; y a Manolo Castro Valladares, el último molinero de la familia.

Un entorno privilegiado

La situación de la fábrica, en un entorno privilegiado, en los Tajos, junto al río Marchán y a los pies de Alhama, le da un valor añadido, haciendo aún más recomendable su visita.

Visitas Organizadas

La Purísima tiene sus puertas abiertas a las visitas, a quienes se les ofrece información detallada acerca de la historia del molino y del proceso productivo, la maquinaria e instalaciones. La Oficina de Turismo y los más jóvenes de la familia son ahora los guías de este maravilloso viaje al pasado.

Agradecimientos

La elaboración y mantenimiento de esta web ha sido, y es, posible gracias a muchas personas. Gracias a la familia por toda la información e imágenes aportadas; a Rosario Castillo y Pili Pérez Crespo, que recogieron los recuerdos de la época; y a Esther Extremera, por su ayuda en la documentación.

jueves, 14 de mayo de 2026

Lo que puede ser: Un futuro vivo para el valle

No hace mucho, como el abuelo cebolleta, os hablaba de lo que pudo haber sido y no fue... Os he contado proyectos que estuvieron a punto de materializarse y que, por diversas razones, no llegaron a ver la luz o para los que no hubo más futuro que aquellos primeros pasos dados ("Proyecto el Valle de los Molinos" y "Tajos de Alhama: Futuro de un Paisaje Patrimonial"). Pero hoy quiero mirar hacia adelante y hablar de lo que puedo y podría ser, de las oportunidades que aún están ahí, esperando a ser aprovechadas...

Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño.

¡Yo no soy un caso aislado! A lo largo y ancho de nuestra geografía, existen numerosos ejemplos de molinos y harineras que han sido recuperados con éxito. Se han transformado en centros de interpretación,  focos de vida cultural, hoteles o restaurantes, demostrando que el patrimonio industrial tiene una segunda vida. 

Lo he visto localidades como Allo, Valderas, Castelló d’Empúries, SalamancaValladolid, San Millán de la Cogolla, Aliaga, Cieza, Alcalá de Guadaíra, Villava, Alcalá de Henares, Albacete, Abarca de Campos, en Ayamonte, DaimielPedro MuñozCambrilsTormellas, CandeleraQuintanilla del AguaLuyego de Somoza, Salinas de Pisuerga; en proyectos que caminan con fuerza o proyectos recientes que comienzan:  en Badajoz con el Molino de Moscoso, en Calamocha (Teruel) con el Molino de Afuera, en Monachil (Granada) con la Molino de la calle Zacatín, en Arrecife (Lanzarote) con la Harinera Lanzaroteña, en Aguilar (Córdoba) con el Molino del Duque, en Pedralba (Valencia) con la fábrica de harinas de Salvador Civera, en Murcia con el Molino del Batán y el Molino del Amor, en Manzanares (Ciudad Real) con la Antigua fábrica de harinas, en Astorga (León) con la fábrica de harinas La Rosario, en Fuerte del Rey (Jaén) con la fábrica de harina Nuestra Señora del Rosario, en Calatayud (Zaragoza) con la fábrica de harinas la Merced, en Checa (Guadalajara) con el viejo molino de la calle Soledad... 

Son lugares donde administraciones o entidades privadas han decidido apostar por transformar su historia en recursos vivos para la comunidad. Estos proyectos son herramientas reales para fomentar la transformación territorial y luchar contra la despoblación. Sin duda, estas intervenciones se convierten en marcas de calidad corporativa, reflejando el compromiso y la visión de quienes las impulsan.

El patrimonio ya no es algo estático; es el motor principal del turismo cultural. Al transformarlo en un producto atractivo y comprensible, las localidades logran diferenciarse y atraer a un nuevo perfil de visitante. De hecho, esta modalidad —junto al turismo rural— es la que registra una mayor expansión y mejores beneficios para los destinos. Son visitantes que no solo buscan historia, sino también descanso, contacto con la naturaleza y experiencias gastronómicas auténticas.

Proyectos Innovadores para la Transformación Territorial y la lucha contra la Despoblación

Poseo un potencial enorme como centro de interpretación integral. Mi enclave en los Tajos me convierte en un lugar privilegiado para acoger un museo proporcionando información sobre los molinos harineros y sobre los propios Tajos de Alhama. ¿Y por qué no ser también «un espacio cultural» y «un hub de innovación»? Todo es factible, tal y como están demostrando mis compañeras de otras regiones. Este es mi sueño, y es posible. 

Centro de Interpretación de los Tajos (posible)

Yo puedo explicar la historia de la molienda, mostrar los ingenios que transformaban las materias primas en alimento, tanto de consumo humano como animal. Soy el lugar donde entender cómo se domaba el agua para obtener la energía necesaria para mover la maquinaria. 

Este espacio debe consolidarse como el punto de referencia para senderistas y amantes de la naturaleza. Su objetivo: que el visitante no solo conozca la historia de la molienda, sino que comprenda el ecosistema de los Tajos y las rutas que lo atraviesan. Para ello, es fundamental que albergue los materiales didácticos y audiovisuales ya generados —como los del proyecto ("Tajos de Alhama: Futuro de un Paisaje Patrimonial")—; por coherencia y responsabilidad con los recursos públicos invertidos, estos activos deben estar aquí, a disposición del ciudadano, y no quedar en el olvido.

Mi potencial se extiende también al ámbito educativo, siendo el centro de recepción ideal para grupos escolares y universitarios. Alhama, los Tajos y el molino constituyen un aula viva para múltiples disciplinas: desde el Conocimiento del Medio en Primaria, hasta la Física, Tecnología e Historia en Secundaria y Bachillerato. Incluso a nivel universitario, ofrezco un campo de estudio privilegiado para la Ingeniería, la Geología o la Biología.

Lugar de experimentación y aprendizaje

Este valor patrimonial y didáctico me permite ser un espacio formativo multidisciplinar perfectamente integrable en los proyectos educativos actuales. Cuento con la capacidad de albergar actividades de campo y experimentación, convirtiéndome en ese hub de innovación: un lugar de encuentro, discusión y trabajo técnico para todos los niveles.

Hub de innovación

Por supuesto, esos espacios deberían ser una sala de usos múltiples, para permitir además del trabajo y la experimentación la exhibición desde espectáculos audiovisuales hasta charlas, exposiciones y otros eventos de carácter cultural. Sería un lugar más donde acoger eventos culturales para mis paisanos y o visitantes, enriqueciendo la vida cultural del pueblo. 

Pequeña sala cultural, en la parte superior, para celebración de conferencias, conciertos, reuniones, etc (posible)

Pero puedo ser más... debo ser "una realidad que nace y crece por deseo de la comunidad".

La Fábrica de Harinas La Purísima: Museo, Centro de Interpretación Integral, Hub de Innovación y Espacio Cultural

¿Quién tiene en sus manos la posibilidad de hacer realidad esta idea? Es el momento de integrar el molino, con pleno derecho, en la red de recursos turísticos del pueblo. Para ello es necesario continuar con la rehabilitación del edificio y sus espacios anexos. 

Mis antiguas cuadras y silo son el lugar ideal para albergar ese Centro de Interpretación Integral, complementando el museo y la sala de exposiciones actuales. La recuperación de la acequia y la llegada de agua al molino sería un paso más para devolverle su esencia y hacer que el visitante no solo vea, sino que experimente cómo cobraban vida mis máquinas. 

Cuando se fue Manolo, el último molinero, se quedaron funcionando... Él siempre confió en que volverían a ponerse en marcha. Reactivarlas y devolverles su funcionalidad no es difícil. Además, se podría instalar una central hidroeléctrica: una fuente de energía renovable y respetuosa con el medioambiente, que podría iluminar  y proporcionar energía al edificio y al espacio museístico, en los interiores durante el día, pero también a la zona y, por qué no, a los Tajos, por la noche. 

Para completar este sueños, es clave optar a subvenciones de proyectos vinculados a las áreas de Turismo y Medio Ambiente, pero también Agricultura, Bienestar Social o Desarrollo local. El objetivo es claro: transformar este humilde molino de harina en un motor vivo de transformación territorial. 

Pero mi ambición va más allá de ser ese Centro de Interpretación Integral: me postulo como catalizador de nuevas iniciativas. Estoy abierta a proyectos de innovación, agricultura sostenible y turismo experiencial que hoy no tienen sede en nuestro pueblo. Imagino mis muros albergando un ecosistema de emprendedores y mentores decididos a dar vida a la comarca. Creo que puedo ser un proyecto tractor capaz de dinamizar toda la zona, atrayendo propuestas vinculadas al turismo de naturaleza, la gastronomía, el senderismo y la artesanía local. 

Hoy, mis amigos —con humildad y recursos modestos— se dejan la piel para mantenerme vivo. Han logrado restaurarme, dotarme de una exposición interpretativa y convertirme en un espacio de encuentro para la innovación en Alhama. Ellos ya están demostrando el futuro que puede florecer si se apuesta por mí. Solo falta que quienes toman las decisiones vean lo que nosotros ya vemos: un espacio con historia, pero sobre todo, con un potencial de crecimiento imparable.

Seguimos soñando, pero sobre todo, seguimos trabajando. Esperamos que este deseo sea pronto un sueño compartido con quienes tienen el poder de hacerlo realidad.

¡Potenciemos nuestro turismo rural! Atraigamos a ese visitante responsable que busca la pureza de nuestros paisajes. Ofrezcamos la espectacularidad de los Tajos y ayudémosles a descubrirlos. En definitiva: hagamos que quienes nos visitan sientan el deseo de quedarse a vivir en nuestro pueblo.

Terraza superior, con visión del edificio en la zona con el espacio cultural (posible)

jueves, 16 de abril de 2026

El olvido!

Recientemente he tenido conocimiento del derrumbe y derribo del edificio conocido como "Industrias La Parra", situado en el Callejón de la Parra nº 26, que fue un auténtico motor industrial para Alhama de Granada.

Creo recordar que esta industria fue puesta en marcha en 1943 por Federico Jiménez Moya, abuelo de Carlos Molina Jiménez y funcionó como un complejo polivalente que incluía:

  • Fábrica de Aceite (Almazara): Esta fue una de sus actividades más longevas, manteniéndose activa hasta el año 2000. 
  • Fábrica de Hielo: Contaba con maquinaria para la producción de hielo, algo esencial en aquella época para la conservación de alimentos en la comarca. 
  • Fábrica de Fideos: Durante buena parte del siglo XX, el edificio funcionó como una pequeña industria de producción de pasta, muy conocida entre los vecinos de Alhama.
  • Otras producciones: Además de fideos, aceite e hielo, el complejo fabricó jabón, harina y gaseosas.
Recuerdo su hornacina religiosa, con la que llamábamos Virgen de la Parra, que en realidad era una Virgen del Carmen.  

Se pierde un edificio, pero no solo eso, se pierde el testimonio de lo que fue "Industrias La Parra", una de las empresas más importantes de la zona durante la mitad del siglo XX. En "Alhama Comunicacion" podéis recordar algunas imágenes, no muchas, del complejo "Industrias La Parra"

Me duele mi corazón de madera y piedra al saber que mi vecina, la fábrica de la Parra, ya no saludará más al sol de Alhama. Fuimos compañeros de fatigas, alimentando y dando trabajo a las mismas familias durante décadas.

Y por qué os cuento todo esto... Pues porque cuando mis amigos volvieron para cuidarme, me dijeron que querían contar mi historia, que me iban a crear una página web para contarlo ahí, para que no se perdiera y todo el mundo la conociera... A mí todo aquello me sonaba a chino. Pero les vi tan ilusionados que empecé a contarles cosas de cuando yo era joven. Ellos tenían mucha curiosidad, querían saber todo, casi desde que nací. Su intención inicial era recuperar el máximo posible de mi historia, pero yo solo les pude contar mi historia más inmediata... la historia reciente del molino La Purísima, recuerda que soy mayor y la memoria ya me falla. 

Ahora estoy muy contenta con el esfuerzo que hicieron, creo es fundamental que se cuenten nuestras historias y lo más importante que queden recogidos en escritos, documentos, web, y también de manera visual en fotos, videos, cuadros... Yo soy una afortunada por tener esta web, que ha permitido ya a otros obtener información, para contar mi historia y dejarla escrita a su vez en otros sitios. También, ha permitido que la gente me conozca, y vea lo guapa que era (y soy 🤭) venga a conocerme y se fotografíe junto a mi, eso está creando un gran repositorio de imágenes mías que servirán para recordarme, si alguna vez falto, o incluso para contar mi historia si alguna vez ya no soy capaz de hacerlo yo misma debido a mi edad.  

Gracias por construir el muro que me protegerá del olvido.

Los testimonios orales tienen un recorrido temporal menor... una o dos generaciones ¿qué joven de ahora se acordará de Industrias La Parra? Por eso os pido que si alguno de vosotros guarda en un cajón una foto vieja de Industrias La Parra, por favor, no dejéis que se pierda. Compartidla, enseñadla... que el papel aguanta más que la memoria. Además, también me ofrezco para que si los familiares de mis compañeras Nuestra Señora del Carmen,  San Francisco, Santa Teresa o San Pedro quieren contar su historia lo hagan a través de mi web.

Amigos, muchas gracias por la web que me creasteis... ahora lo entiendo todo. No solo me visitáis y cuidáis mi tejado y mis máquinas; estáis construyendo el muro que me protegerá del olvido.

Foto cortesía de Fernando Velasco uno de mis mejores fotógrafos 😘




miércoles, 25 de marzo de 2026

Qué alegría volver a sentirme joven!

Si supieran lo feliz que me hacen... 🥰 ¡Bendita juventud!

Hacía tiempo que mis muros no vibraban con tantas risas y carreras. Hoy, el silencio de mi maquinaria en reposo se ha llenado con sus preguntas llenas de inocencia y esos ojos abiertos de par en par, asombrados al ver cómo se hacía la harina "en los tiempos de antes". Me gusta que me conozcan, que me acaricien con la mirada y, sobre todo, que no me olviden.

Estoy segura de que hoy, a la hora de la cena, hablarán de mí a sus familias. Me los imagino contando, con ese entusiasmo que solo ellos tienen, que han vivido una aventura llena de curiosidades de la mano de la Oficina de Turismo de Alhama de Granada.

Un aula sin paredes

Muchas gracias al alumnado de segundo ciclo del CEIP Conde de Tendilla y a sus profesores por esta iniciativa. Gracias también al equipo de la Oficina de Turismo por hacerla posible y entender que mis piedras tienen mucho que enseñar.

Me he quedado pensando en lo que decían los maestros a los guías... hablaban del Aprendizaje Basado en el Entorno (PBE). ¡Qué nombre tan moderno para algo tan natural! Dicen que es un enfoque que busca conectar a los estudiantes con su entorno cultural y social. Y yo, que he visto pasar décadas, os digo que no hay mejor libro que el que se puede tocar y sentir.

¿Por qué es tan importante que los niños vengan a verme?

  • El conocimiento se vuelve real: La historia de Alhama y su industria harinera deja de ser un párrafo en un libro para convertirse en algo práctico y relevante.

  • Motivación pura: Los niños se sienten protagonistas de su entorno cotidiano, lo que eleva su compromiso y las ganas de aprender.

  • Pensamiento crítico: Al ver cómo funcionaba la economía local hace años, aprenden a investigar y valorar el esfuerzo de sus antepasados.

  • Conexión con la comunidad: Esta metodología rompe los muros de la escuela. Hoy, mi fábrica ha sido su aula, y mi historia, su lección más valiosa.

Ojalá vengan muchos más. Mi estructura puede estar cansada por los años, pero mi espíritu se renueva cada vez que un niño descubre el ingenio que esconden mis máquinas.

¡Os espero pronto con las puertas abiertas!

Un instante que queda en mi memoria


Podéis ver más fotos de este día tan especial en el blog del colegio: 👉 Visita al Molino La Purísima - CEIP Conde de Tendilla


Un mensaje para quienes cuidan de nuestra Alhama

Me llena de orgullo ver que la Oficina de Turismo apuesta por mí, pero no puedo evitar sentir un pequeño pellizco en mi estructura de madera y piedra, cuando recibo tristes noticias de cómo van desapareciendo o sufren daños otros compañeros de viaje... Para seguir recibiendo a estos niños con la seguridad y el brillo que se merecen, necesito que nuestro Ayuntamiento siga caminando a mi lado y cuidando de mi y del entorno.

Mantener mis puertas abiertas y mis máquinas custodiadas no es solo conservar el pasado; es invertir en el futuro, por ejemplo de estos escolares que hoy me han visitado. Con su ayuda y compromiso institucional, podremos convertir este rincón de los Tajos en el recurso turístico y educativo que Alhama merece. ¡No dejen que mi voz se apague, que todavía tengo muchas historias que contar no solo a los turistas que visitan Alhama si no también a las generaciones que vienen!